>19/08/2009
Apenas dos años después del acto de colocación de la primera piedra del nuevo trazado, el pasado día 12 de agosto comenzó a entrar agua procedente del tramo anterior –el tramo C, ya probado y prácticamente finalizado—en la balsa de Llanera de Ranes, perteneciente al tramo D.
Tanto la balsa, como la estación de bombeo del mismo nombre y la práctica totalidad de la impulsión que conducirá el agua hasta el tramo E después de 20 km de conducción --de acero de 1.829 mm de diámetro--, componen el cuarto tramo de los cinco en que se ha dividido el nuevo trazado de la conducción Júcar-Vinalopó. Éste conecta la nueva toma, situada en el Azud de la Marquesa, cerca de Cullera, con los tramos V, VI y VII, ya ejecutados, y que componen la única parte del trazado original que ha llegado a buen puerto después del cambio de trazado y de toma de esta conducción, impulsado por el Ministerio de Medio Ambiente en verano de 2005.
La empresa Eyser, Estudios y Servicios, S.A. está llevando a cabo –en UTE con Inartec y Grupotec—la asistencia técnica a la dirección, control de calidad y vigilancia de las obras del tramo D. Además, Eyser fue la encargada de redactar los estudios previos que dieron viabilidad y forma al nuevo trazado, desde los dictámenes preliminares, hasta el proyecto informativo, pasando por el anteproyecto y la memoria resumen, en colaboración con otras importantes empresas del sector.
Cabe decir también que Eyser era adjudicataria igualmente de la asistencia técnica de uno de los tramos anulados, el IV, del que sólo se llegaron a acometer estudios previos de cambio de trazado y de modificación del procedimiento constructivo de tres túneles, inicialmente concebidos para ser ejecutados mediante el nuevo método austriaco.
